¿Dietas temporales o un cambio en tu estilo de alimentación?


A dietas temporales… cambios temporales.

Uno de los problemas más frecuentes que se consultan es el hábito de ayunos prolongados entre comidas. Es común que debido a las prisas matutinas, el desayuno pase a un segundo plano, ya sea porque la mayoría de las personas prefieren dormir un poco más o porque no sienten hambre por las mañanas. Una parte de la población se levanta a las 7:00 a.m. y suele comer algo entre las 9:00 y 9:30 de la mañana, momento en el cual ya tienen mucha hambre, lo que lleva a una ingesta excesiva y rápida.

Después de una comida tan abundante, es comprensible que vuelva a darles hambre después de 4-5 horas, y nuevamente después de 6 horas. Durante este periodo, se activan mecanismos metabólicos que aumentan las reservas de grasa corporal como mecanismo de defensa. Además, debido al cansancio, es probable que al llegar a casa no tengan el deseo de consumir alimentos saludables, por lo que optan por alimentos poco saludables.

Entonces, una gran pregunta que le hacen a la Nutricionista es ¿Qué hago para comer sano?

La palabra clave es la organización de comidas:

  • Es bueno darse un gusto y regalarse el tiempo de cocinar. No es necesario que llegues a preparar comida todos los días, puede ser 2 o 3 veces a la semana y hacer lo de los demás días. cocinar 2 a 3 veces a la semana y dejar cocinado para 1 o 2 días. Recuerda incluir almuerzo y cena para todos los días.

  • Cambia el pan de la tarde por una cena llena de vitaminas y minerales.

  • Haz tu desayuno todos los días, sólo necesitas 10 minutos todas las mañanas antes de salir de tu casa. El resto son colaciones, fáciles, sencillas, transportables y muy ricas. Puedes elegir entre frutas frescas de la estación, yogur o una cajita de leche descremada, huevos duros o royitos de jamón de pavo.

  • Programa tus comidas y mantén en stock tus colaciones. Es la mejor opción para evitar los ayunos prolongados.


"La verdad es que es un super tema de actitud, si nos quedamos esperando la pastillita mágica, no lograremos nuestros objetivos deseados. No esperes resultados diferentes si haces siempre lo mismo”.

¿Qué hacer ante la digestión lenta?

En la mayoría de los casos, la solución es aumentar el consumo de agua. Un adulto requiere entre 1800 y 2500 ml de agua al día.

Hay que recordar el té, café y mate no cuentan como hidratantes, aportan muchas propiedades beneficiosas pero tienen diuréticos, por lo que no reemplazan al agua.

En invierno, los pacientes no quieren tomar agua porque es fría, pero la solución es tomar agua caliente, es decir, ingerir infusiones. Las infusiones más recomendadas son de limón, menta y manzanilla.

¿Comer sano es caro?

En primer lugar, no debes comparar los valores con los precios de la comida chatarra. Por ejemplo, si tu único objetivo es saciar tu hambre, ve por una wopper. Sin embargo, si tus objetivos son alimentar adecuadamente tu cuerpo, revivir múltiples beneficios nutricionales, metabólicos, anímico y hasta emocionales, te darás cuenta, que comer sano ya no es un gran gasto, sino una inversión a largo plazo.

“El que no tiene tiempo, ganas ni dinero para cuidar su alimentación hoy, tendrá que tener ganas, tiempo y dinero para cuidar su enfermedad mañana”, mencionó la especialista.

Por otro lado, si tu problema es que comes por ansiedad, el Método Mindfulness puede ayudarte a mejorar la relación contigo misma, con los demás y con la comida.

Nutricionista Bárbara Mickle.